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8 mar 2013

Soy feminista


Buenas!

Con los días de inverno casi ni me apeteció escribir, pasé el tiempo leyendo, en el sofá debajo de una manta o acurrucada cerca del fuego. Ahora que va saliendo el sol, por fin dejo salir mis ideas.

Hoy recorre mi corpo una sensación extraña, entiendo que haya un día de la mujer, ya que seguramente fue necesario en algún momento darle algo de valor a la mujer. Lo que me sucede es que ahora lo siento como algo innecesario e incluso poco adecuado. Todos los días son de todas, mujeres y hombres, cada día nos tenemos que celebrar. Ya se que queda mucho por andar, y que las mujeres seguimos presas del patriarcado, aún así, yo prefiero que haya días para todos, en lugar de días para todo.

Al leer textos y carteles del día de hoy, me di cuenta de algo que dijo Erika Irusta de El camino rubi hace unos días, yo también soy feminista. Y celebro todos los días que soy mujer, no necesito, ni quiero un día para mí, los quiero todos para todas y todos.

Disfrutad de vosotras, del sol, del vento, de la luna y de los olores que nos van acercando a la primavera.

Encarna Llor


Día 9: fase preovulatoria


9 feb 2013

Días


Hay días en los que parece que vivimos muchos días, en los que el sol calienta, el aire enfría, las nubes mojan y el viento canta. Son días con muchas emociones, la tristeza por un desencuentro, a alegría por un encuentro, la rabia por una palabra mal dicha, la pena por una palabra mal escuchada, la tranquilidad de hablar, la serenidad de escuchar. En esos días en nuestra mente pasan muchas ideas, algunas emprendedoras, otras que emprenden el camino hacia el destierro, algunas que pasan y otras que se quedan, algunas para compartir, otras para guardarlas. También en esos días nuestro cuerpo se expresa de muchas maneras, con la sed, con el llanto, con la risa, con el temblor, con el movimiento, con el reposo.

Son días como otros cualquiera, que vivimos más intensamente, teniendo también la oportunidad de vivirnos a nosotros e a los demás desde diferentes lugares en un mesmo día. Aprovechémoslos, y hagamos de cada día un día con muchos días ;)

Felices lunas y soles.

Encarna Llor


Día 17 (escribí el día 8 aunque lo publique el 9): ovulando

26 ene 2013

Primera menstruación de 2013

Son muchas las ocasiones en las que necesitamos periodos de descanso, en el inverno todo el universo conspira para los tengamos, ya sea por el frío, la lluvia, algún catarro... Si a esto le añadimos la fase menstrual de nuestro ciclo pues la necesidad de parar por completo pasa a ser una prioridad.

Obra de Menstrala - Vanessa Tiegs
Ahora mismo, estoy en la fase menstrual, recién salida de dos procesos casi consecutivos de gripe. Mi cuerpo me había pedido a gritos que lo escuchara, así que comencé mi fase menstrual muy atenta a sus palabras. Empecé a tener contracciones fuertes que me provocaban dolor, cuando pasaron como 15 minutos decidí respirar con mi útero, acompañarlo en cada contracción. Entonces el dolor comenzó a disminuír y decidí apoyar el proceso con un orgasmo, así que me masturbé y mi útero se quedó relajado y activado al mismo tiempo. A partir de este momento, no hubo ninguna sola molestia.

Como casi siempre decidí no utilizar la copa menstrual en las primeras horas, ya que es muy gustoso sentir como la sangre se escurre por mi vagina, empapa mis labios y mi periné, llegando incluso a resbalar por mis piernas.

Pasadas unas horas decidí ponerme la copa para poder aprovechar la sangre. Cuando saqué la copa me encontré con una sangre oscura, espesa, con bastantes coágulos, así que lo que primero hice fue meter los dedos para jugar con ellos, tocarlos, olerlos... en definitiva experimentar con una parte de mí. Las siguientes copas ya fueron menos espesas e hice lo habitual, diluírlas en agua para regar las plantas, que buena falta les hacía, ya que la menstruación anterior no la había pasado en casa. También aproveché que me iba a duchar para mezclar un poco de la sangre con jabón y utilizarlo de acondicionador.

Hasta aquí traté de expresar lo que sucedía a un nivel más físico, lo que es complicado, ya que por suerte todo está unido. Pretendo ahora hablar de las emociones que rodearon los procesos anteriores.
En el momento en el que sentí dolor por las contracciones, se apoderó de mí un viejo sentimiento, la menstruación duele, por unos minutos pensé que era así, que iba a ser una menstruación dolorosa. Entonces compartí la visión con mi compañero e al verbalizarla fui consciente de que estaba dejando al cuerpo del dolor tomar el control. Comencé entonces a respirar con mi útero, que respondió agradecido a mi presencia y lloré, lloré a mares, ya que mi útero solamente quería ser escuchado, en cuanto fue escuchado y acompañado, todo estuvo ben. Una paz inmensa recorrió mi cuerpo.
Con la paz y la presencia, masturbarme y tener un orgasmo fue muy fácil, placentero y satisfactorio. Justo después de correrme, sentí como un líquido aún más caliente salía con mucha fuerza hacia fuera. E me sentí feliz y dichosa de estar en contacto con mis fluídos, de sentirlos, de escucharlos, de disfrutarlos... Seguía con la mano en la vulva, así que aproveché para recoger un poco de sangre con mis manos, la olí y me emborraché con su olor. Me trasladó a mi centro, a mi lugar sagrado, me llevó a mí a dentro de mí, y también a fuera, a contener y a ser contenida... a ser una y toda, toda y una.
Dejar fluír la sangre, jugar con ella, usarla para regar las plantas, la piel, el pelo... seguieron y siguen, conectándome conmigo misma y con todas las mujeres.

Para finalizar quiero hablar de algo que me acompañó en este comienzo de ciclo menstrual. Después de ducharme junto con mi compañero, nos acostamos en la cama a esperar a que secase el suelo y él me colocó un cojín con forma de corazón en el útero y me dijo, para proteger el útero. Yo me quedé maravillada y le pregunté que le había llevado a hacerlo, y no hubo un motivo, fue algo instintivo. Cuento esto para deciros, que cuando nos permitimos ser, permitimos que los demás sean. Si dejamos fluír, todo fluirá a nuestro alredor. Y también, que los homes necesitan saber para poder actuar conscientes y desde el corazón.

Disfrutad de vosotras como mujeres y como hombres y compartid vuestras experiencias, solamente así podremos ser en plenitud.

Abrazos rojos, cálidos y húmedos.

Día 4: fase menstrual

5 dic 2012

Vida Animal


Buenas :)

Justo unos días antes de la anterior entrada, que tiene ya más de un mes, hice un curso de esencias florales para animales. Y hoy recibí el primer pedido de esencias para trabajar como terapeuta floral, estoy como cuando era niña con los regalos de navidad. Tal y como intuía, las esencias "flores del alba", tienen buen nivel vibracional, estoy maravillada solamente con tenerlas en casa. Además comprobé que "mediterraneo" elabora "flores de Bach" que tienen también buen nivel vibracional, eso sí, menos elevado que las "flores del alba". El difusor de aceites esenciales fue lo primeiro que probé para difundir aceites de "young living", y resultó una auténtica delicia, con gran poder curativo. Dichas esencias fueron recomendadas por Lina María Lamos (Animal's Universe) para tratar uno de los gatos de mi familia, Mojo. Y la verdad es que nos están sentando a todos de maravilla.



Me gustaría hablar un poco de mi experiencia con la terapia animal. Como había sucedido cuando hice el curso de comunicación animal, el curso de esencias florales despertó muchas partes de mí que estaban aletargadas. Entre ellas se encontrada la comunicación animal, que iba navegando por diferentes planos dentro de mí, y con ella, iban y venían muchas capacidades personales que dormían y despertaban alternativamente desde que había recuperado la comunicación con los animales. Lo que sucedía todo este tempo era que yo llegaba a un punto en el que ya no me permitía avanzar y entonces me cerraba a percibir. Después aparecía algún animal a través de su humano, para que lo buscase, o le hiciese terapia, o simplemente comunicándose conmigo de corazón a corazón y me abría de nuevo.

En éste mes que estuve lejos de las redes, compartí tiempo con una mujer medicina, Ayawitl, con la que aprendí muchísimo sobre la vida, y con la que sigo aprendiendo día a día. Aunque ahora estemos lejos físicamente, sus enseñanzas me acompañan y su efecto, el suyo propio, sigue conmigo de sol a sol. Ahora tengo claro que la comunicación con los animales es mi vida animal, que de ellos aprendí mucho, quiero seguir haciéndolo y de hecho lo hago. El cambio que hay en éste instante en mi, es que por fin logré emponderarme, como mujer, como terapeuta, como comunicadora, como ser... como animal.

Estoy agradecida al universo por darme la oportunidad de compartir una parte de mi camino con Ayawitl y con Olga Porqueras (Tama's Essences), ambas mujeres maravillosas, luchadoras, revolucionarias... emponderadas.

Que todas recuperemos la comunicación con los animaless, con nuestras hermanas, con nosotras mismas.

Un abrazo de corazón a corazón.

Encarna Llor

Día 30: fase premenstrual


17 oct 2012

La Dimensión Vegana: Bao Relleno De Carne y Espinaca

Buenas noches!

Hoy quiero compartir con vosotros éste delicioso plato, elaborado por unos compañeros en la lucha por los derechos animales. Hace un tiempo decidieron comenzar a grabar recetas típicas veganas, para las cuales se emplean productos 100% vegetales y libres de sufrimiento animal. Así nos ayudaron a muchos a perfeccionar nuestra tortilla sin huevo, a hacer hamburguesas suculentas, también quesos veganos... Con el tiempo, han ido convirtiendo muchas recetas al veganismo para hacernos la comida más divertida y, sobre todo, para facilitar el cambio hacia una dieta libre de sufrimiento animal :)

La Dimensión Vegana: Bao Relleno De Carne y Espinaca: El Bao es un bollo chino al vapor, típico de la provincia de Cantón, generalmente relleno de carne o verduras o una combinación de ambas...

Aprovecho para deciros que le echéis un vistazo al resto de recetas, son alucinantes!

Buen provecho.

Encarna Llor

6 oct 2012

Mis "desórdenes" alimenticios


Hola :)


Hoy escribo conectada con esa parte de mi sombra que rechaza mi cuerpo con sobrepeso. Darle paso a esta parte es abrirl a caja de Pandora. Salen a la luz muchas otras partes, muchas otras sombras...


Mi historia con el peso es como una montaña rusa, tanto físicamente como emocionalmente. Ya de niña me  dolía mucho que os mis compañeros hicieran burlas de mi cuerpo físico, después en la adolescencia el dolor se agravó y comencé a tener problemas con mi cuerpo físico, comenzaron los dolores musculares y articulares. Con 15 años pesaba 57 kilos y aún así, decidí hacer un régimen de adelgazamiento. Yo hacía mucho deporte, estaba en un club de natación y mi cuerpo creció a lo ancho más que a lo alto. Así que mi aspecto físico era diferente al de las demás, y sentí de aquella que debía ser igual a ellas para así ser aceptada, ser querida, ser amada. El régimen tuvo consecuencias indeseadas, perdí la forza, las ganas, perdí la vitalidad, y decidí dejar la natación, también motivada por pasar más tiempo con mi novio. El resultado fue que llevando un régimen normal, engordé en 3 años, 30 kilos. Unos años más tarde, empujada por mi novio y su familia, que por aquel entonces ya se había convertido en mi único mundo, comencé un régimen mucho más severo que el primero, pesando cada cosa que ingería, comiendo casi todos los días lo mismo, ya que yo de aquella comía 4 o 5 verduras diferentes, pollo, atún y poco más. Estuve ingiriendo 1000-1100 calorías durante año y medio, y después haciendo solamente una comida copiosa al día durante año y medio, como mantenimiento. En estos períodos, si en algún momento comía algo que "no debía" comer, vomitaba, me sentía culpable, me aborrecía...

Con 23 anos, en el 2005, dejé la relación con mi primer novio y parece que la prohibición de comer venía de estar con él, o de querer estar con él, de agradar, de ser la mujer perfecta. El caso es que comencé a comer compulsivamente todo lo que no había comido durante 3 años. El resultado fue que engordé unos 15 kilos, situándome en los 76 kilos en pocos meses. Después mantuve este peso durante unos meses más, para comenzar a engordar hasta los 90 kilos en el inverno do 2007.

En diciembro de 2007 dejé el trabajo que tenía, y además de estar trabajando a nivel emocional, mental y espiritual a través de diferentes terapias, que me ayudaron a tener más autoestima. Me relacionaba con personas a las que el estado del cuerpo físico les daba igual, que valoraban otros aspectos del ser humano. Una de ellas, empezó a hablarme de veganismo y poco a poco fui dejando de ingerir animales, después de hacer muchas preguntas y de tener mucha información. El problema fue que en el proceso retomé un hábito anterior, cuando comía algún producto animal o algo poco saludable, vomitaba. Si a esto le unimos que había dejado de usar la medicación a diario (mientras daba masajes), pues tenemos un pack bastante perjudicial y los dolores de mi cuerpo físico aumentaron muchísimo, siendo incluso diagnosticada de fibromialgia e ingiriendo la medicación pertinente. Para finales del 2008 pesaba 53 kilos, esto implica que en un año perdí 33 kilos.

En al primavera de 2009 encontré a una persoa con la que poco a poco iba recomponiendo mis esquemas, mi vida, no porque esa persoa hiciera nada especial, simplemente porque esa persoa era. Y en otoño, tuvimos un aborto voluntario, entonces comencé a engordar paulatinamente. El duelo no había sido vivido, solamente se había ignorado. Es cierto que estando con mi compañero comencé a sentime libre, a sentirme querida, ya no tenía que demostrarle nada a nadie, ya no tenía que ser como nadie. También se que tuve que desconectarme un poco de mi cuerpo físico, para dejar de sentir tanto dolor, que me había llevado a estar muy incapacitada y a casi nin poder comer yo sola. En el verano de 2010 pesaba 78 kilos y en ese momento, casi ya no tomaba ninguna pastilla para el dolor físico, los trastornos mentales y emocionales (que supuestamente acompañan a la fibromialgia).

Ya en el verano de 2011 pesaba 87 kilos y descubrí en una meditación que quería trabajar con la energía de los alimentos, así que casualmente encontré un curso de alimentación energética y me embarqué en el. Total que en la mitad del otoño de 2011 pesaba 80 kilos y comenzaba a estabilizarme, mis cuerpos comenzaban la depuración. En estos momentos, un año después, mis cuerpos mental y emocional están mucho más estables, lo que sigue sin estar estable es mi cuerpo físico y ahora peso más de 90 kilos, los cuales, días como hoy, me pesan mucho más.

Mi trabajo con éste tema va cambiando a lo largo del tiempo, casi siempre hai una rosca más que girar. Hay muchas pequeñas llaves que abren y cierran capítulos despuéss de trabajar con ellos y de obtener un aprendizaje. Yo me se la teoría, la se y en la mayor parte de mis días, de mis horas, esa teoría pasa a ser práctica. Después hay días, como hoy, en los que la práctica deja de ser práctica y se convierte en un impedimento. No me gusta lo que miro, no me gusta lo que toco, no me gusta lo que siento. Entonces se mueve algo más y yo me pregunto hasta cuando seguiré arrastrando la falta de aceptación de mí misma, la culpa, el dolor, la falta de amor, no saber darme amor o no querer recibirlo... Poco a poco voy superando cada peldaño, deseando que en algún momento solamente sea capaz de mirarme con amor, sin juicios.

Besos!

Día 35: fase premenstrual

28 sept 2012

Historia de dos abortos

Hola :)

Muchas veces al pronunciar la palabra aborto vienen a nosotros diferentes emociones, casi todas producidas por nuestro aprendizaje, que depende mucho de nuestras vivencias, tanto las propias como las ajenas, que pasan a ser nuestras en el momento que las escuchamos.

Yo, quiero hablar de mi experiencia, de mis experiencias, de dos abortos completamente diferentes, de dos situaciones vitales e mortales al mesmo tempo.

Hace ahora tres años, decidí abortar, decidimos abortar yo y mi compañero. Fue una decisión dolorosa, aunque vivida desde una total racionalidad y muy poca conexión consciente con la vida que nacía en mi vientre. Cuando tuvimos la visita con la psicóloga, nos contó que si quisiésemos tenerlo, iba a ser muy complicado, puesto que yo tomaba una mediación para la tuberculosis que provocaría problemas en todo el desarrollo embrionario, resultando algunos incluso incompatibles con la vida. En el momento del legrado, el ginecólogo me confirmó que el aborto se habría producido de todos modos aunque no fuese de forma voluntaria. A mí en ese momento, me daba igual que estuviese justificado o no el aborto, yo tenía las ideas muy claras, lo que no tenía muy claro eran mis sentimientos. En lugar de escucharme, de permitirme sentir tristeza, pena, pérdida, duelo... quise seguir bien, era mi decisión, no tiña derecho a la pataleta. Y sin embargo, yo sufría mucho, muchísimo, por la vida que había dejado de crecer dentro de mí, por no haber acogido a ese ser que había formado parte de mí durante diez semanas (el tiempo que tuve que esperar para hacer el legrado). Durante el tiempo que estuvimos juntos, sin pretenderlo, se creó un vínculo, creamos un vínculo, tanto bebé conmigo, como bebé con mi compañero, como nosotras con bebé y también entre nosotras. Al bebé le llamamos Pepiño, y sin querer hacerlo, hablábamos con él, lo sentíamos, incluso nos despedimos de él. Todo esto pasaba sin que nosotros quisiéramos que pasase, o por lo menos, diciéndonos con la mente, que no había vínculo, que no nos daba pena, que tenía que ser así. Y así fue, y callamos nuestra verdad, lo llevamos todo en silencio, por miedo, por vergüenza, por arrepentimiento... por inconsciencia. Le ocultamos el mundo nuestra vivencia, nos la ocultamos a nosotras mismas, la ocultamos en nuestra intimidad, la ocultamos a nuestro ser, en lo más profundo, y acabó por convertirse en una parte más de nuestra sombra. Durante muchos años estuvo con nosotras todo ese proceso sin procesar, cada vez nacían más sentimientos, el grano de arena se convirtió en una playa, y todo por la negación del dolor, del amor, de cualquier sentimiento, de cualquier acción que provocase un desequilibrio. Quisimos borrar el suceso, y si algo aprendimos/aprendí, fue que las heridas no se pueden tapar, dejan cicatriz queramos o no, y hay que lamerlas para que curen.

Hace dos meses, tuve/tuvimos un aborto espontáneo. En éste caso estaba embarazada a los dos meses de comenzar a terne sexo sin precauciones, como dicen habitualmente, de intentar quedarme embarazada. En la séptima semana comencé con manchitas marrones y tardé unos días en ir al medico, cuando fui, se confirmó el embarazo con un test y al mismo tiempo tuve que ir a urgencias con amenaza de aborto. Fui, y me hicieron una ecografía vaginal muy invasiva. En ese mismo día y los siguientes, sangré como si me hubieran cortado, era sangre fresca, de color rojo. Al final el domingo fui a urgencias con un sangrado muy grande y ya no hubo marcha atrás, estaba en el proceso de expulsión del embrión. Me quedé en el hospital, me dieron pastillas para expulsar y al final me hicieron un legrado. Ésta experiencia fue vivida en todo momento, dos días después de la primera eco vaginal, hablé con bebé, Raio, ya que sentí que algo no iba bien, le dije que si no estaba bien, se podía marchar, y que si se quería quedar y luchar, yo estaba aquí para él. Unas horas más tarde comenzó un sangrado grande. Mientras esperaba a expulsar "los restos" todo fue bien, me despedí de Raio y apareció a su lado su hermano, Pepiño. Fue algo muy hermoso y emotivo, me permití el dolor y así encontré paz, me permití la pena y así encontré la alegría. En este caso, conté/contamos lo que pasó y como nos sentíamos, aprendí/aprendimos de ella, fuimos conscientes de como nos sentíamos, lo compartímos entre nosotras, disfrutamos mucho de esta experiencia. Comenzó un viaje a nuestro interior, un viaje muy profundo, que nos dio la oportunidad de sanar la experiencia anterior, de sanar muchas partes de nuestra sombra. Para nosotras, fue un regalo, una experiencia de vida y muerte, que trajo mucha vida y mucha muerte.

Le dedico ésta entrada a todas aquellas madres y padres que tienen hijas olvidadas, que siempre formarán parte da nuestra vida, que son nuestra vida. Y también a aquellos seres que estando poco tempo con nosotras, tanto nos enseñan. Gracias por estar aquí.

Abrazos uterinos <3

Día 27: fase premenstrual