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18 mar 2014

9/21 dsg + 2/21 dscb

Sigo con mis 21 días sin gluten y desde ayer añado 21 días sin comida basura, ésto es para mí snacks de todo tipo y bebidas gaseosas azucaradas. La verdad es que en los primeros días sin gluten mi apetencia por ellos era casi nula, pero hacia el fin de semana en lugar de tomar un trozo de pan, o un bocata, estuve tomando snacks de maíz o de patata sin gluten, con algún refresco. Y, aunque es algo a lo que estoy acostumbrada, no me sentí nada bien después de comerlos. Así que decidí dejar de tomarlos. Ésto me lleva a enfrentarme nuevamente a energías estancadas, que conseguía no confrontar ingiriendo determinados alimentos.

Lo que comienzo a percibir después de 9 dsg y de 2 dscb es que estoy venciendo esa desconexión conmigo misma que me llevaba a descuidar mi nutrición, tanto a base de alimentos físicos como de calquier otra índole. Así por ejemplo me resulta necesario salir al bosque un ratito cada día, o hacer alguna tarea en la casa; actividades para las que siempre encontraba alguna excusa que me impidiese hacerlas. También estoy recuperando las ganas de cocinar, inventando nuevas fórmulas para que el tiempo invertido en la cocina sea más eficaz. Y, cada día tengo una sonrisa en los labios y en el corazón.

Día 22: fase premenstrual

14 mar 2014

5/21 dsg

Llevo 5 días sin gluten y mi vida está dando muchos giros, liberando y sanando muchas memorias y comportamentos. Está siendo un proceso de sanación duro y reconfortante al mismo tiempo. Después de tantos años procurando información sobre un tema determinado, resulta que dejo de tomar gluten durante unos días y las dudas se disipan, permitiéndome por fin afrontar una parte de mi verdad, trayéndola de la sombra a la luz. Además estoy mirando con claridad qué conductas me sirven y cuales no, depurando muchísimas emociones profundas que dieron lugar a ciertos comportamientos.

En temas de apetencias, diré que compré diferentes preparados para hacer pan, pasteles y pasta sin gluten. Por ejemplo ayer comí ensalada de pasta sin gluten y y me sentó muy bien, hoy tomé para desayunar rodajas de pan con aceite de oliva que estaban deliciosas, el pan queda de maravilla con esta receta para panificadora hecha con la harina Schär.

Ya os contaré más cosas en los próximos días. Y si alguien se anima, que lo comente por aquí.

Besos de colores!

Día 18: fase ovulatoria-premenstrual

   

11 mar 2014

2/21 días sin gluten (dsg)

Explico un poco el título, estoy en el día 2 de 21 días sin gluten, que comencé ayer, 10 de marzo de 2014.

Ahora os cuento lo que significa para mi 21 días sin gluten, significa trabajar con mi mente y con mis adicciones (o carencias), como cada quien lo quiera llamar o identificar. Yo soy vegana, por lo tanto hay muchos productos considerados alimentos por los no veganos que no consumo, para mí ésto es fácil ya que yo decido no comerlos por un bien mayor, los animales (lo que lleva implícito al planeta en general). La historia cambia cuando se trata de alimentos 100% vegetales que son poco beneficiosos o incluso perjudiciales directamente para mí por el hecho de comerlos. De ésto se deduce que yo no me considero un bien mayor, por lo menos no tanto como para dejar de tomar ciertos alimentos por mi bienestar. Es cierto que en otros aspectos de mi vida me comporto de manera diferente y me valoro. Lo que sucede es que con el tema de la alimentación muchas veces me resulta complicado conectar conmigo misma y con mis necesidades. Además de que estoy convencida de que dejar ciertos alimentos, trae consigo depurar ciertas emociones o conductas, con lo que la misión se complica.

Esta historia no es solo mía, es de muchísimas personas ante diferentes situaciones vitales y en particular ante la alimentación. De hecho pocas personas son conscientes de lo que están comiendo y mucho menos de la repercusión inmediata de lo que comen. Algunos lo sabemos y nos hacemos inconscientes durante unos minutos, horas, días, semanas, meses o anos. Hay algo que sabemos todos y es que comemos para vivir, sin comida no viviríamos y muchas veces la comida es la que nos mata, ésto también lo sabemos prácticamente todos. Es vox pópuli que tomar sal en exceso produce hipertensión, que el consumo de productos de origen animal produce entre otras cosas un aumento de colesterol... Lo que no es vox pópuli es la cantidad de problemas que genera el gluten. Sí, todos sabemos de los problemas de la intolerancia al gluten, lo que no sabemos es en qué consiste y tampoco que hay diferentes graos de tolerancia ou intolerancia. Encontré dos enlaces que me resultan interesantes con respecto a ésto: sensibilidad al gluten y cómo reconocer la intolerancia al gluten.

Después de esta introducción, me queda comentar que hace años que sé de todo lo que os comenté, tanto de mi inconsciencia con respecto a la comida, como de los problemas que genera comer gluten. De hecho hace años viví prácticamente sin gluten, evitándolo en la mayor parte de mis días, sobre todo en la forma de harina de trigo. Y ahora que reflexiono sobre el asunto, me parece probable que el abuso del gluten genere en mí un desajuste emocional y (ésto produzca) un aumento de peso incontrolable. Como llevo días escuchando a mi cuerpo de nuevo (retomé los ejercicios del método mezieres) me pidió (me pedí) dejar el gluten durante 21 días. Así que comencé ayer y hoy me puse a buscar información en internet y encontré muchas cosas nuevas, que no había encontrado hace años, desde diferentes síntomas, hasta procedimientos para autodiagnóstico (similares a lo que yo decidí practicar), o miles de recetas sin gluten!!!

Para terminar os cuento lo que me sucede hoy, estoy teniendo especial apetencia por las avellanas y comerlas produce en mí una sensación muy placentera. También tengo muchaa energía, estoy siendo capaz de tener mis tareas domésticas al día (y sólo llevo 2 días), estoy más creativa y pongo en práctica mis pensamientos (me estaba costando pasar del pensamiento a la acción). Y con todo esto, el día me da para muchas cosas!, mis días se alargaron!

Seguiré contando mis 21 días sin gluten (21dsg).

Buena vida!

Día 15: fase ovulatoria



2 mar 2014

Lola

Me abro en canal otra vez con la necesidad de hablar del proceso vital que atravieso ahora mismo. Estoy viviendo el duelo por la pérdida de una hija, Lola, en la semana 12 de embarazo. Lola sólo tuvo vida durante 8 semanas, suficientes para comunicarse conmigo y susurrarme en sueños su nombre, para vivir juntas los paseos mientras la lluvia y el viento acariciaban mi cuerpo, para gozar de la paz debajo de la ducha habitándonos mutuamente, para hablarnos y escucharnos mientras esperábamos a mirarnos. Vivimos juntas momentos muy dulces y muy agrios, el miedo ante la fragilidad, el miedo ante tu muerte me mantuvo en una burbuja de esperanza y desazón. Yo supe cuando te marchaste, cuando tu corazón dejó de latir, lo sabía y no lo quise aceptar, seguí nutriéndote, seguí intentando que volvieses a la vida, a estar conmigo, con tu padre y con todo los demás animales que pudiste sentir con nosotros. Esos animales que te cuidaron, que me cuidaron, que nos cuidaron y que nos siguen cuidando, cuidándome e cuidándote. Dejaste parte de tu cuerpo físico con nosotros, tu placenta habitará la tierra. Lola, habitas en nosotros, y nosotros habitamos en ti. Gracias por el tiempo compartido.

Día 6: sangrando
  


5 nov 2013

Vivencias del puerperio de un aborto


Buenas!

 Removida por una compañera que está viviendo un aborto espontáneo, revivo los momentos de mi último aborto, hace cuatro meses. Mientras escribo las lágrimas inundan mi cara, escribiendo libero muchas emociones. Estoy feliz por poder compartir con vosotros mi experiencia, y lo que me dio el impulso de escribir fue una frase que leí en el facebook "la felicidad no es un sentimiento, es una decisión". Cuando la leí, recapacité y me di cuenta de que es una verdad para mí en estos momentos. Me sorprendí mucho de que fuese así y comencé a pensar que había sido lo que había llevado a opinar así. Sin duda, fue el último aborto espontáneo que viví, en el que dejé que la pena me penetrara hasta lo más hondo de mi ser, viví la frustración de la manera que supe hacerlo, me evadí tomando un par de copas en algunas fiestas del pueblo y bailando casi hasta la salida del sol. Lloré en el mar, en el sol, en el río, en las piedras, en los árboles, en el viento, en la piel, en el vientre. Acompañé la partida de mi hijo durante 40 días. Odié mi cuerpo, maldecí mi situación física actual, me culpabilicé por no ser capaz de conservar la vida desde un punto de vista fisiológico. Apagué al luz de mi deseo de ser madre y lloré aún más. De quejé de lo sucedido y de todas las circunstancias. Al mismo tiempo agradecí todo lo vivido en todo el proceso. Cuidé mi cuerpo, le di su espacio, le permití ser en toda su plenitud. Sané al recoger a mi hijo dentro de su saco cuando lo parí, en mi casa, en mi baño, después de llegar a casa y estar con los míos. Disfruté de cada sesión de cuidado gatuno. Me alegré cuando iba despidiendo a mi pequeño, obtuve mucha paz mientras lo acompañaba en su partida. Viví la satisfacción de parir a mi hijo, de poder tocarlo. Gocé del parto, con mi útero en toda su plenitud, viví como respondía a cada estímulo hormonal. Me conocí íntimamente, miré al infinito de mi ser.

Todo ésto fue posible gracias a estar sumergida en la felicidad, entonces la felicidad pasó a ser una decisión.

Gracias a todos los seres que estuvieron conmigo en el camino, de manera directa o indirecta, gracias por estar aquí.

Buena vida!

Día 17: fase ovulatoria

  

31 oct 2013

El cuerpo palpable

Buenas :)

 Yo escribo de vez en cuando, cuando elimino ciertos prejuicios acerca de mí misma que me impiden hacerlo. realmente adoro escribir y me voy convenciendo para no hacerlo, incluso dejo de escribir mis diarios ya que siento que mis palabras no sirven ni siquiera para mí misma. De hecho, llevaba como una semana queriendo escribir sobre mi cuerpo y no daba superado la barrera, me decía que nadie lo iba a leer. Hoy me he encontrado con un recurso de los guardas para ver en otro momento, 8ª videoconferencia de el camino rubí, y mientras la escuchaba, mis trabas iban cayendo y por eso estoy aquí expresándome .

  Os cuento ésto mientras leo el último artículo "el camino rubí" Mis tetas. Sí , hoy y cualquier otro día me nutro a través de los infinitos recursos que me ofrece "el camino rubí". Y causalmente me encontré con los que necesitaba para estar aquí escribiendo ahora mismo. Puesto que no solamente escribir es un bloqueo para mí, también lo es expresar determinadas historias que siento relacionadas con el cuerpo.

Quiero hablar acerca de la imagen que tenemos de nosotras mismas y de como siguiendo diferentes ideologías o filosofías vamos de un extremo al otro, sin permitirnos realmente sentirnos siendo nosotras o ser nosotras mismas sintiéndonos. Hace algún tiempo escribí un artículo, mis "desórdenes" alimenticios, en el que hablaba un poco de esto. Y quiero darle otra vuelta de tuerca al asunto.

 Casi siempre ha estado controlada por mi necesidad de complacer a los demás y muchas veces he tratado de hacerlo a través de mi cuerpo físico. A veces conseguía mi objetivo y otras no. Poco a poco me me fui desprendiendo de ésta idea de utilizar el cuerpo para agradar a los demás, convenciéndome de que el interior era mucho más importante . En el camino me acepté como soy y luego dejé de tratar de agradar a nadie, ni siquiera a mí misma .

Una parte de mi cuerpo que adoro estando delgada
Todo esto parece muy bonito y muy simple, pero no lo es, y no lo es porque cuesta demasiado desprenderse de la imagen que una tiene de una misma por mucho que te aceptes. De hecho lo que siento ahora es que no hay que desprenderse de esa imagen , hay que escucharla, hay que acogerla y dejarse de tantas obligaciones impuestas (ni tengo que estar delgada, ni me tengo que aceptar gorda si no me gusto gorda). Esto último es lo que me pasa a mí ahora, y que me lleva pasando toda la vida, no me gusto y no me gozo de la misma manera cuando estoy gorda que cuando estoy delgada. Y, estoy cansada de hacer terapia en este sentido, me quiero mucho, muchísimo, y me acepto tal cual soy. Simplemente cuando estoy delgada estos sentimientos se multiplican por 2 , por 3 o por 1000 hasta que llego al narcisismo y me enamoro profundamente de mi imagen.



 Para mí seguir buscando soluciones a supuestos problemas , sólo hace que nos escondamos de nosotras mismas, y de lo que realmente sentimos. Si no nos gusta nuestro cuerpo físico, busquémosle también una solución para él y dejémonos de estar todo el tiempo con el cuerpo mental y emocional. El cuerpo físico es lo que tenemos a la mano , lo que podemos ver, palpar, saborear, oler y oír sea cual sea nuestra situación (exceptuando alguna limitación física que lo impida) . Así que démosle espacio y trabajémoslo si lo necesitamos y es posible (por ejemplo, puedo cambiar el color de pelo de forma radical, pero no la forma de la nariz completamente). Yo siento que hacer ejercicio del tipo que sea es esencial para nuestro cuerpo físico, da igual que sean estiramientos convencionales o yoga, caminar o correr... Os animo a que comenceis hoy a darle espacio a vuestro cuerpo, a daros espacio al fin y al cabo.

Abrazos y buena vida !

Día 12 : fase preovulatoria

17 sept 2013

Juzgar

Hola :)

Ayer me encontré sacando al exterior un debate compuesto por ideas, sentimientos y emociones que durante mucho tiempo han estado dando vueltas dentro de mí. El tema central fue la palabra "juzgar" , aquí podeis ver su significado y luego continuar.

Una de las cosas que más me estaba molestando desde hace un tiempo fue el concepto que yo tenía , y compartía con otras personas, de que juzgar era negativo y por lo tanto se debía evitar. Para empezar esto último que acabo de decir es un juicio y para terminar quisiera presentar una idea: si se considera que un juicio es negativo se tiene que evitar , y en su lugar si un juicio es positivo se tiene que repetir hasta la siedad.
Todo este asunto genera muchas preguntas : ¿Qué sería de nososotros si no tuviéramos la opinión o ideas de otros acerca de nosotros y nuestras acciones? Y hablo tanto críticas consideradas positivas o negativas. ¿Qué sería de nosotros si no emitiésemos un juicio de algo o de alguien?

Lo que decidí es que aceptar que vivo definiendo lo que rodea en base a un juicio , las cosas me sientan mejor o peor , me encuentro bien o mal, esto me gusta o no me gusta , prefiero el mar o la montaña ... Todo ésto corresponde a uno de los significados de juzgar: formar opinión sobre algo o alguien. Hasta ahora, juzgar sería una rutina diaria , normal y necesaria , el problema nace cuando hablamos del otro significado: deliberar a cerca de la culpabilidad de alquien, ..., y sentenciar lo procedente. Aquí nuestras alarmas saltan y en algún momento juntamos los conceptos para culpabilizarnos para hacer juicios , sentir que estamos condenando a algo o alguien por tener una opinión. Y si alguien nos da su opinión nos sentimos maltratadas, a menos que nos digan algo positivo, entonces nos sentimos alagadas. Cualquiera de estas historias crea dependencia e inseguridad. En primer lugar nos sentimos inferiores cuando nos dicen algo que se considera negativo. Y además necesitamos a alguien que emita conclusiones positivas, si no lo hacen, nuestra autoestima disminuye mucho.

Cuando nos negamos a juzgar por la culpa , nos estamos reprimiendo y lo único que hacemos es no verbalizar parte de lo que sentimos, tanto por nosotros como por los demás o en cualquier situación. Siento que ésto se queda dentro y se transforma , hasta que llega un día en el que decimos o hacemos algo que representa ese sentimiento reprimido, con una magnitud mucho mayor .

Prefiero decir lo que siento con respeto , que guardarlo en el interior faltándome el respeto a mí misma y al otro.

Felicies lunas y soles.

Encarna Llor




Día 34: fase premenstrual